Visita de despedida
El hombre viejo viene en mi dirección, con paso rápido a pesar de sus evidentes muchos años. Avanza abstraído pero de pronto una sonrisa lo ilumina. Doblo el periódico que ya no leía y lo pongo bajo mi brazo izquierdo. El hombre se sienta distraído a mi derecha. Suspira.
– Perdón, ya me voy – me dice al darse cuenta que la banca ya está ocupada.
– Las bancas de este parque son públicas, de todos – le digo – no importa que una parte ya esté ocupada. Usted puede sentarse en los lugares vacíos.
Sonríe y nuevamente se ilumina todo él.
– Acabo de recibir la visita de mi abuelo – dice sin dirigirse propiamente a mí.
Ahora yo soy el que sonrío. Si él tiene unos setenta años su abuelo difícilmente tendrá menos de cien.
El hombre nota mi escepticismo pero para mi sorpresa ríe alegremente.
–Seguro usted no me cree. Por joven que hubiera sido mi madre cuando yo nací y su padre cuando la engendró, mi abuelo debería tener más de cien años. Si aún viviera tendría unos ciento cuarenta. Pero es real, mi abuelo materno acaba de venir a visitarme. Se ha hecho extrañamente presente desde la memoria colectiva subconsciente que los humanos poseemos. Él murió en 1924. Yo nací en 1940. Sin embargo me vino a visitar hace menos de veinte minutos. No joven, no se ría. Yo no creo en fantasmas pero estoy seguro que la memoria es algo vivo. Desde ahí salió al que conozco en varias fotografías: alto, robusto, con una tupida barba negra y un gran bigote que mal cubre su sonrisa. ‘Mi riqueza la hice chingando a muchos campesinos’ me dijo. ‘Además de los quince hijos que tuve con tu abuela engendré otros de los que no hay registro. Fui dueño de un latifundio. Tu madre toda su vida me creyó un latifundista bueno, porque fui bueno con ella, más o menos’, añadió satisfecho. ‘Todo eso ya lo sé, abuelo’ le respondí ‘y no reniego de ti aunque hace mucho me haya pasado al bando de los que chingaste. A ti no te escogí, pero te respeto por ser uno de mis antepasados. A mis compañeros de lucha por un mundo donde quepan muchos mundos sí los elegí yo. Si estás de acuerdo o no poco importa, es mi elección’. ‘Vas bien, nieto retobón, me gusta lo que haces’ dijo sonriendo y se desvaneció en la bruma de recuerdos más recientes. Me agradó su visita, aunque no me la esperaba.
El hombre abrió su periódico, La Jornada de hoy, y se puso a leer tranquilamente. Yo hice otro tanto.
En el interior de un salón de facultad vemos a varios profesores dialogando. Vemos una maestra en sus medianos 30, de porte arrogante. Un maestro con porte de atleta, vistiendo ropa deportiva. Sin embargo, pese a su físico, se ve cansado, parece tener un hang over. También se encuentra un joven en sus medianos 20, el cual se ve como asustado, sin hablar con nadie. Al lado de él, se encuentra una profesora con la clásica apariencia de una mujer lesbiana. Ésta, al ver el carácter asustadizo del joven maestro comienza a hablarle quizás para romper el hielo.
OLGA VARONI
Así tan indefenso y asustado me recuerdas a mi pareja el día en que le conocí... Me llamo Olga Varoni y soy maestra de literatura española de grados 10 al 12. Tú debes ser el maestro de drama nuevo, ¿no es cierto?
ALFREDO DE LAUREANO
Si, hola encantado, soy... Alfredo De Laureano... ¡Estoy aquí, viendo cómo se mueve la cosa!
OLGA VARONI
¡Ay, qué chulito, observador y curioso!, ¡pareces un bebé!. Igualito a mi pareja. El día en que le conocí no paraba de observar el ambiente en que le rodeaba. Después me enteré que era la primera vez que visitaba una discoteca como aquélla. Mi pareja estaba perdida, sedienta de que alguien le enseñara los placeres ocultos que la vida podía proporcionarle. Estaba tan curiosa pero, a la misma vez, tan asustada que no me quedó más remedio que iniciarla en el ambiente
ALFREDO DE LAUREANO (Evidentemente incomódo con la conversación)
¡Ah, vaya... qué bien!
OLGA VARONI (En éxtasis)
¡Cuando dos cuerpos que se atraen, se aproximan, es inevitable que se desaten pasiones, y torbellinos inquebrantables!...El llamado de Madre Natura es a veces tan intenso que ni glaciares de la Antártida pueden apagar los vesubios que estallan entre dos seres que no respetan ni las etiquetas ni los convencionalismo sociales. El que nace iguana no puede ser pez, aunque haya nacido con branquias y con aletas; el que es luna no puede ser sol, aunque lo obliguen a salir de día.
ALFREDO DE LAUREANO (Sin saber que decir)
¡Había una canción... que decía algo parecido!, algo así que ¡cómo saber si eres pez o iguana si no pruebas ni tierra ni agua!
OLGA VARONI (Seca)
¡No sé de qué me hablas porque eso es una figura literaria de mi autoría, la cual está incluida en mi novela "La Cárcel de tus ovarios"!
Tú, ¿has publicado?
ALFREDO DE LAUREANO (Abochornado)
!Bueno, yo he hecho obras de teatro!
OLGA VARONI (Riéndose)
¡Pero por lo menos algun tratado literario dentro de tu campo debes tener! El antiguo maestro de drama de esta escuela, publicó un hermoso libro sobre las similitudes entre Buchner, Ibsen, Strindberg, Wilde, Chekhov, Shaw, Pirandello y Brecht y su influencia en el estilo lírico de René Márquez...
ALFREDO DE LAUREANO (Mas abochornado)
Suena como algo interesante
OLGA VARONI
Interesante es poco, ¡tendrías que haber visto la maestría que tenía ese hombre!, ¡ese dominio! NYU se lo llevó a dirigir su departamento de drama. Pero nada, aún eres joven, tienes tiempo para escribir tu gran obra maestra. Tienes la misma juventud que mi pareja, de seguro tienen la misma edad
ALFREDO DE LAUREANO
¿Qué edad tiene ella?
OLGA VARONI (Sorprendida y molesta)
¿Ella?... ¿Pero de qué me has visto cara tu a mi?... ¡Él!.. O acaso me has visto cara de lesbiana?
ALFREDO DE LAUREANO (Abochornado y casi tartamudeando)
Disculpa... lo que pasa es que como... Como, este... Hablabas de tu pareja...
OLGA VARONI
¿Y qué se supone que es la persona con la que compartes tu vida?... ¡tu pareja!.. ¡No me digas que eres uno de esos homofóbicos prejuiciados que están viendo homosexualismo en donde sea!
ALFREDO DE LAUREANO (Defendiéndose)
No para nada, si en el ambiente teatral lo que más hay son homosexuales
OLGA VARONI
!Ah!, ¡y me imagino que por eso te crees con derecho a estar juzgando quien es homosexual o no. ¡Eres uno de esos que se pintan como los más tolerantes y los más amigos de la comunidad y, a nuestras espaldas, andas condenándonos y burlándose de nosotros!
ALFREDO DE LAUREANO ( Un poco alterado)
Pero ¿ves?, ahora mismo estás hablando en plural, incluyéndote en el grupo
OLGA VARONI
Claro que sí, los hermanos homosexuales son mis hermanos, pero eso no significa que sea lesbiana. Lo que pasa es que cualquier cosa que le hagas a un homosexual es como si me lo hicieras a mi
ALFREDO DE LAUREANO
¡Ah! Y hace un momento hablaste de cuando conociste a tu.... A tu pareja... En la discoteca y de cómo lo iniciaste en el ambiente...
OLGA VARONI
¡Ah! ¡Ahora te quieres hacer el listo! Veo el sarcasmo con el que usas el término "pareja", ve sabiendo, mente cochambrosa, que la discoteca a la que me refiero era una de reggaetton, pues aunque me ves un poco entradita en años, me fascina ese ritmo y el poder que tiene para desatar las pasiones más mundanas y hormonales. ¡A eso me refería cuando decía que lo queria iniciar en el ambiente, en el ambiente delreggaetton!
(En eso Camacho el maestro de Educacion fisica interrumpe la conversación)
CAMACHO
¡Ave María, Olga! ¡Tú no le das tregua a la carne nueva! Dale un break al chamaco nuevo, no vaya a ser que no tengamos maestro para las obritas del año
OLGA VARONI
Yo creo que mejor los dejo solos a ustedes, se ve que se van a llevar muy bien
(Olga se retira de la mesa. Quedan Camacho y el maestro de drama)
CAMACHO (Riéndose)
Chacho, si la dejo, te da una cátedra de lesbianismo y feminismo avanzado, es una intelectual de esas de izquierda, que se recortan como macho. Estoy loco por que la boten. (Le da la mano al maestro, este se la da) Camacho... Bebo Camacho, para servirte siempre y cuando no seas homosexual (comienza a reírse). En lo que te has metido, papi, esto es un nido de neuróticas con SPM eterno. ¡Ah, pero esa Sylvia!, ¡Esa Sylvia si que está bien buena!
ALFREDO DE LAUREANO
¿Sylvia?
CAMACHO
¡Chacho, sí! La que da francés
ALFREDO DE LAUREANO
¡Es que todavía no me conozco los nombres!
CAMACHO
¡Ni lo necesitas saber porque aquí cada cual se conoce por sus manías! Mírala, es esa potranca que está sentada al final de la mesa. Mira esas piernas de yegua bien formadas que tiene esa tronco de hembra, esas caderas, ese porte de "mírame pero no me toques", ¡Ave María, qué cosa rica!
ALFREDO DE LAUREANO (Incómodo y cambiando el tema)
Entonces, tú das clases de Educación Física...
CAMACHO (Mirándolo raro)
¿Qué pasa?... ¿No te gustan las mujeres?
ALFREDO DE LAUREANO (Extrañado)
¡¿Pero y por qué usted me pregunta eso!?
CAMACHO
¡Papi, porque te estoy hablando de mujeres y tú pegas a hablarme sobre si doy clases de educación física!
ALFREDO DE LAUREANO
¡Precisamente por gustarme tanto las mujeres, estoy donde estoy!.. ¡Yo me iba a actuar a New York cuando salió embarazada mi novia y nos tuvimos que casar! Y mírame ahora, ¡me he tenido que buscar un trabajo de maestro de drama!
CAMACHO
¡Papi y te lo has buscado en la escuela de las mujerzotas, porque mira que lo que viene aquí son unas yeguas de clase !
ALFREDO DE LAUREANO (Sorprendido)
Pero... tengo entendido que esto es una escuela superior...
CAMACHO (Mirándolo con suspicacia)
¡Mere compay, no se venga a hacer el santo, que usted y yo sabemos que cuando las yegüitas están en primavera es cuando más dulce sabe la papaya!
ALFREDO DE LAUREANO
¡Pero eso es ilegal, cómo usted dice una cosa así!
CAMACHO
¡Como el ron cañita y todo el mundo lo bebe!… ¡Papi, aquí tú tienes que saber que esta escuela es un algarete total!... ¡Dicen que aquí viene la crême de la crême, dizque los mejores talentos!... ¡Pero esto aquí es Sodoma y Gomorra, créeme la "p" de esta escuela no es de privada, la "p" de esta escuela se la dan las yegüitas sedientas que vienen aquí, la "p" de esta escuela es de...
ALFREDO DE LAUREANO (Interrumpiéndolo)
¡De problemática, por lo que veo!
CAMACHO (Riéndose)
¡Tú parece que eres un finolo de esos que nunca hablan malo, veldad?
(La acción pasa a Sylvia Marxuach, maestra de Francés, quien ahora chismea con Olga Varoni)
SYLVIA MARXUACH
¡Se ve un corriente, un intelectual echo a fuerza de beca Pell. No tiene clase ni estilo, y míralo, ya se juntó con el zahorra de Bebo Camacho!
OLGA VARONI
¡A mí lo que me da la impresión es que es un chico inseguro de su sexualidad, como que todavía no ha explorado!... ¡Yo te aseguro que en el transcurso del año escolar, sale del clóset!
SYLVIA MARXUACH
¡Uy, no! ¡Todo lo contrario! Si desde que llegué me ha tenido tasada de arriba para abajo, ese es una fiera, voy a tener que cuidarme de él por que se ve que quiere hacerme avances
OLGA VARONI
Yo insisto en que ése, este mismo año, sale del clóset.
SYLVIA MARXUACH (En pensamientos)
Estás buenísimo, vas a ser mío antes del próximo viernes de facultad... ¡Te lo aseguro!
(En esos instantes se abre la puerta del faculty, hace su entrada Raymundo Domingo. El Director de EPN. Raymundo debe tener sus 40 años, se ve jovial y llega sonriente)
RAYMUNDO DOMINGO
Señores muy buenos días, encantado de volver a verlos.
(Los profesores les dan los buenos dias)
Muchos de la facultad aun no llegan, puesto que estan haciendo sus respectivas investigaciones de verano. Así que aprovecho la oportunidad para tratar con ustedes unos asuntos que considero neurálgicos antes del inicio del semestre académico (Todos le atienden)
Como ustedes saben, el Departamento Universal de Educación nos ha elevado a la categoria Magnum 13, lo cual nos ubica en una calidad de enseñanza sólo comparable a universidades del calibre de Harvard y Oxford. Y sólo somos una Escuela Superior. Es por esta razón que notarán que la calidad del estudiantado de nuevo ingreso será este año de insuperable, ¡sólo genios! (Lo aplauden)
Por lo tanto, espero que hallan adaptado su curricula para la nueva cepa que se aproxima. Hablando de eso, me dicen que el nuevo cd de Ednita Nazario está buenísimo, esa mujer sí que es una diva (todos ríen)
ALFREDO DE LAUREANO (Queriendo aportar)
¡A mí me encanta, no hay duda que es una diva, pero su mejor álbum fue el que le produjo Robi Draco Rosa!
(Un silencio incómodo llena la sala. Raymundo Domingo lo mira serio)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Caballero, no creo que este sea el foro para discutir sus preferencias musicales!
(Alfredo baja la cabeza evidentemente avergonzado)
Precisamente...Otro tema que quisiera tratar con ustedes es la llegada a la EPN de Alfredo De Laureano, nuestro nuevo profesor cabo de Drama, (Cambiando súbitamente de actitud seria a una de mucho entusiasmo) ¡Para él quisiera un fuerte aplauso!
(Un aplauso tímido se escucha. Alfredo se pone de pie, pero inmediatamente se sienta)
¡Además de ser profesor cabo del Departemento de Drama, el señor De Laureano será Profesor guarnición para el salón base 3a700, cuna de la que será nuestra primera clase all star, todos genios!.
(Alfredo pone cara de sorprendido, evidentemente desconocía su responsabilidad adicional. Sylvia Marxuach interrumpe.)
SYLVIA MARXUACH
Director comandante, ¿cuáles son las credenciales, el curriculum vitae que hacen acreedor al señor De Laureano de pertenecer a nuestro equipo de trabajo?
RAYMUNDO DOMINGO
¡Excelente pregunta Sylvia, excelente pregunta! ¡Dejemos que sea el propio señor De Laureano quien le conteste!
(Alfredo se pone de pie, se ve muy nervioso)
ALFREDO DE LAUREANO
Bueno, poseo un bachillerato en artes con concentración en drama de la Universidad Nacional Simétrica, fui nominado en dos ocasiones al premio mejor actor joven del año, por parte del Círculo Critico Teatral Dionisio. He hecho una especie de estudio a fondo sobre teatro de Siglo de Oro...
(De Laureano es interrumpido por Marxuach)
SYLVIA MARXUACH
Shakespeare, ¿ha hecho Shakespeare?
ALFREDO DE LAUREANO (Incómodo)
!Bueno! Aún no he hecho Shakespeare, ya que...
(Interrumpido nuevamente por Marxuach)
SYLVIA MARXUACH (Cínica)
¡¿Qué clase de actor entrenado no ha hecho Shakespeare!?
RAYMUNDO DOMINGO (Salvando la situación)
¡No hay duda que las credenciales de Alfredo de Laureano son excelentes!... Es más, aprovechando los talentos únicos que este soberbio ejemplar posee, he decidido ampliar sus funciones dentro de la Escuela Privada Nacional!... ¡Y aprovecho esta ocasión para comunicárselo: además de ser Profesor cabo del Departamento de Drama y de ser Profesor guarnición para el salón base 3a700, he decidido que De Laureano se desempeñará como profesor cabo de artes plásticas, profesor cabo de dibujo, y claro está, por supuesto... profesor cabo de música!
ALFREDO DE LAUREANO (Con miedo y sorprendido)
¡Yo agradezco la oportunidad, pero honestamente esas no son mis áreas de expertise, yo honestamente..!
RAYMUNDO DOMINGO (Serio)
Honestamente, cuando yo lo contraté lo hice porque vi en usted el espíritu de renovación constante y carácter multifacetico que distingue a la facultad de esta escuela
(Todo el mundo queda serio mirándolo, De Laureano se abochorna)
ALFREDO DE LAUREANO (Tratando de remediar el bochorno)
No, de hecho se hace lo que se tenga que hacer...
(Laureano se sienta, el ambiente es tenso)
RAYMUNDO DOMINGO (Serio)
El otro punto que quisiera discutir en agenda, son los 50 años que cumple enseñando en esta institución la generalísima profesora emérita de álgebra, geometría, trigonometría, pre cálculo, Cálculo 1, Cálculo 2 y Cálculo 3; la señora Crisantema Londono, la cual -me informa mi asesor-, está llegando justo en este momento, ¡pido un fuerte aplauso!
( Aplausos, pero nadie entra. Laureano se dirige a Bebo Camacho en susurros)
ALFREDO DE LAUREANO (En susurros)
Dijo asesor, pero yo no vi a nadie entrar y hablarle
CAMACHO (En susurros)
¡Cállate, que el asesor usa sus poderes psíquicos!
(Laureano pone gesto de incredulidad. en eso se abre la puerta del faculty y aparece Crisantema Londono. Anciana de alrededor 85 años de edad, tiene gesto de dolor en su rostro, camina con bastón e, increíblemente, anda con un tanque de oxígeno a sus espaldas. Al verla, la audiencia la recibe con un aplauso, excepto Laureano que queda sorprendido con la escena. Crisantema los mira con gesto de dolor.)
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay virgen, ay virgen, qué dolor!, ¡esta artritis me está matando! ¡Ay virgen, mis triglicéridos!
(Raymundo Domingo se pone de pie y hace gesto de saludo militar)
RAYMUNDO DOMINGO
!Mi generalísima, la estábamos esperando!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay, Raymundo! ¡Deja la tontería esa de los rangos militares, que esto no es una military academy. ¡Ay virgen, qué dolor... me duelen los riñones!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Precisamente le comunicaba al directorio que estaremos celebrando este año la gran fiesta institucional, con motivos de su aniversario 50 de enseñanza en la EPN. ¡Este año será uno de fiestas ya que usted será la gran homenajeada!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay mijo, ni se molesten tanto, que yo creo que yo de este fin de semana no paso! Me diagnosticaron ayer una insuficiencia cardiaca, y fallo crónico en el pulmón izquierdo, ahora tengo que andar con este tanque de oxígeno de arriba para abajo.
(Laureano mira sorprendido la escena, luego se dirige a Bebo Camacho)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Pobre señora!, debería estar retirada, ¡por su salud no debería andar así expuesta!
BEBO CAMACHO (Riéndose)
Ja, ja, ja mijo, deja que conozcas a la momia, ¡ésa trae todos los días un achaque distinto!... ¡En mayo andaba con un peluquín y decía que estaba calva porque le estaban dando quimioterapia pa'l cáncer!..! ¡Y mírala ahora, con sus tres greñas paradas y sin nada de cáncer!... ¡Nosotros le seguimos la corriente!... ¡Ahora, ni se te ocurra sacar una calculadora delante de ella porque te la destroza con su bastón! Ella es de la vieja escuela
(De vuelta la acción a Raymundo Domingo y a Crisantema Londono)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Doña Crisantema usted no debe temer nada, mi asesor me informa que usted vivirá más de cien años!
CRISANTEMA LONDONO
!Uy santo Dios! Deja eso que yo estoy loca por morirme! ¡Yo ya estoy con una pata en el horno desde hace tiempo!... ¡Anoche mismo llamé a mi hijo a Connecticut para que hiciera los arreglos en el crematorio, porque yo quiero que a mí me cremen!... ¡Mi cuerpo no va a ser carne para gusanos! ¡Uy no, deja eso! ¡Y qué vivir cien años si yo estoy loca ya por morirme!
RAYMUNDO DOMINGO (Entusiasmado)
¡Pues me place en informarle que mi asesor me dice que usted esta aún en el segundo acto de su vida!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay virgen! Raymundo, tú y tu asesor del demonio, ¡mira que eso de vivir cien años es un castigo de Dios!...(Notando a Laureano en la reunión) ¡Ay Santísima Trinidad pero, ¿qué veo? ¡Si tenemos a un nuevo miembro! ¡Ay Jesús, si es un niñito! ¡Tú no sabes en la olla de grillos que te has metido!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Sí, es el profesor cabo de Drama, Artes plasticás, Dibujo, Música, Biología, Química, Economía Doméstica y Artes Manuales, Profesor guarnición para el salón base 3a700 el señor Alfredo De Laureano!
(Alfredo de Laureano se pone de pie)
ALFREDO DE LAUREANO (Tímido)
!Mucho gusto senora... (Pensándolo) Crisálida Logrono, un placer conocer a alguien...
CRISANTEMA LONDONO (Interrumpiendo y alterada)
¿Cómo tu me dijiste a mi?... ¿Crisálida?.. ¿Logrono?... Crisantema Londono que es distinto y no se escribe igual... ¡¿tu sabes que son las crisálidas!?
ALFREDO DE LAUREANO (Rápido e improvisando)
¡Perdone! Es que usted es tan hermosa, que me recordó a una crisálida camino a convertirse en una preciosa mariposa
(El directorio reacciona sorprendido, pero Crisantema se sonroja y se siente halagada)
CRISANTEMA LONDONO (Halagada y sonriendo)
¡Ay Dios, eso es lo más lindo que me han dicho en mis casi nueve décadas!... ¡Mucho gusto de conocerle, joven galán!
(Crisantema le extiende la mano como para que De Laureano se la bese, pero éste, increíblemente- se queda pasmado sin saber que hacer. Un silencio incómodo llena la sala. Finalmente De Laureano le da un fuerte apretón de manos)
ALFREDO DE LAUREANO
!El placer es mio, señora..!
(El apretón de manos es interrumpido por un desgarrador alarido de dolor de Crisantema Londono)
CRISANTEMA LONDONO
¡Arghhhhhhhh Jesúuuuus, mis huesos!
(De Laureano se asusta y le retira la mano, Crisantema le pega con el bastón. Raymundo interviene asustado)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Generalisima! ¿Se encuentra usted bien?
CRISANTEMA LONDONO (Con dolor y coraje)
¡Maldita sea, mis huesos!...¡Yo que, además de artritis tengo osteoporosis! (Al retorcerce del dolor, el tanque de oxígeno se cae y se le desconecta) ¡Ay me muero! (Rápidamente Raymundo se lanza al piso a conectar el tanque) ¡Ay Cristo, llévame, me quiero morir, llévame!
(De Laureno mira la escena aterrorizado. Raymundo Domingo lo mira con ojos endiablados. Laureano mira a los demás profesores, quienes a su vez lo miran con furia. De momento el grupo comienza a gritar al unísono: )
TODOS
¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!
(El grupo continúa gritando "justicia", Raymundo Domingo queda mirando fijamente a De Laureano quien está en estado de shock)
RAYMUNDO DOMINGO (Con tono solemne)
¡Señor De Laureano, desde su arribo a la institución, usted ha demostrado un flagrante menosprecio a las normas, tradiciones, y cultura que rigen nuestra organización!... A pesar de que me considero un ser ecuánime y a pesar de que usted tiene a su favor el hecho de ser lo que, en el lenguaje coloquial y pueblerino, se conoce como"rookie", una afrenta de esta naturaleza no puede ser obviada! ¡Si me dejara llevar por mis emociones, usted sería expulsado de nuestro conglomerado inmediatamente, sin posibilidad alguna de encontrar empleo el resto de su vida! Sin embargo, como soy un ser justo y templado, yo lo condeno a usted al ejercicio de 250 lagartijas a efectuarse rítmica e inmediatamente. Ahora mismo y aquí mismo, frente a esta turba desesperada que clama justicia enardecida!
ALFREDO DE LAUREANO (Con miedo)
¿Lagartijas?... Pero ¿qué son lagartijas?
RAYMUNDO DOMINGO (Con coraje)
¡Push ups, señor De Laureano... Push ups!
(La turba sigue gritando enardecida, De Laureano los mira)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Esto tiene que ser una broma, no puede ser que esto esté pasando, esto es absurdo, esto es surreal, esto parece sacado de un black comedy barato!
(Raymundo Domingo lo agarra por el cuello violentamente)
RAYMUNDO DOMINGO (Con coraje y amenazante)
¡Señor De Laureano!... ¿Tengo cara de estar bromeando?... ¿Tiene esto cara de ser un black comedy barato?... ¡Arrodíllese ahora mismo y comience a purgar su pena!... ¡Mire que esto no es ficción... no es fantasía... es la vida en carne propia!
(De Laureano se arrodilla, mientras la turba clama justicia. De Laureano comienza a hacer los push ups pero de la manera tradicional. Raymundo lo detiene y lo agarra por el pelo)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Así no, De Laureano!... ¡Así!
(Raymundo comienza hacer push ups rítmicamente bajando, aplaudiendo en el aire mientras sube y luego bajando)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Su turno!
(De Laureano aterrorizado comienza a efectuar el ejercicio!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Uno... dos... tres!
(Al conteo se une la turba. De Laureano continúa haciendo ejercicios. Doña Crisantema, ya recuperada, se baja a decirle algo, esta acción la hace lentamente)
CRISANTEMA LONDONO
¡Te lo dije!... ¡Te has metido en la olla de grillos!... ¡Y ay de ti si usas alguna vez calculadora en esta institución!... ¡Ni para sacar promedios!
(De Laureano continúa con sus ejercicios con mucho esfuerzo y fatiga. Sylvia Marxuach se acerca)
SYLVIA MARXUACH
¿Qué clase de actor preararado no ha hecho Shakespeare?.. ¿Qué clase de actor está en tan pobre condición física!... ¡Un mediocre de seguro!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Ventidós, ventitrés, venticuatro!
(De Laureano continúa haciendo sus ejercicios. Bebo Camacho se acerca)
BEBO CAMACHO
Papi, esto es como el sadomasoquismo, ¡aquí se sufre pero se goza!, ¡Deja que tú veas a las yegüitas en primavera!
(De Laureano continúa, extenuado, haciendo sus ejercicios. Olga Varoni se le acerca)
OLGA VARONI
¡La próxima vez que te atrevas a insinuar que soy lesbiana, te juro que te parto el alma en dos, como Sylvina en "La Cárcel de tus Ovarios"!
(De Laureano continúa, casi a punto de fallecer. Raymundo Domingo se baja a decirle algo)
RAYMUNDO DOMINGO
Mi asesor me dice, que vas a estar aquí mucho tiempo... Pero que también vas a sufrir mucho... ¡mucho!... ¡Cuarenta y cinco, cuarenta y seis!
(De Laureano continúa haciendo sus ejercicios)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Esto es temporal, yo ya mismo me marcho a New York... Esto es temporal!
(La turba continúa el conteo de los ejercicios, De Laureano continúa)
FIN.