Posterous theme by Cory Watilo
Palabreros

Filed under: tema 29

Camisa

Hoy te carga la camisa que tienes puesta

y tú me sonríes con una picardía e inocencia

que le vuela a cualquiera el corazón.

 

La camisa es azul como los ojos que cargan

esas mejillas rojizas y tu pelo castaño.

 

Azul que refleja un cielo de posibilidades

cuando se abre el corazón

y uno proyecta al mundo tanta seguridad.

 

La camisa sostiene tu cabeza rojiza

que abre la boca y se expresa en diferentes lenguas

que expresa poesías y regala sonrisas.

 

Desafiando la gravedad tu camisa

hala una base negra que se eleva desde el piso hasta

que te hace flotar cuando transitas en la noche.

 

Eres muñeca de trapo y soldadito de plomo

andas con seguridad inspirando

brindandole a muchos un poquito de felicidad.

 

Y como yo también quiero volar

hoy me pondré la camisa azul.

Cian

Dsc_3215

 

La niña despertó y se dio cuenta de que podía sentir los colores: las yemas de sus dedos percibían el tono exacto -e inexplicable en palabras- de cada cosa que tocaba. Incluso el aire se teñía al contacto con su piel, de la misma manera en la que el resto del mundo se da cuenta de si el día está templado o frío, o si la tela con que se cubre es seda suave o lana irritante.

Se fue acostumbrando a llamar a la gente por el color que sentía de ellos. Incluso, inventó nombres para lo indescriptible; así, tenía a su amigo "Rojamillo" y a su maestra "Lilesmeralda". No se animaba a usar esos teñidos nombres en persona, pero en casa así se les conocía.

Un día, vio a un muchacho sentado en la arena, jugando igual que la brisa le ondulaba los mechones de pelo, y sin ningún reparo, se paró frente a él y dijo: 

"Hola Cian. Eres el color más bonito que he sentido nunca. ¿Podemos ser amigos para siempre?", a lo que él respondió, sin siquiera pestañear de sorpresa por el nombre con el que la niña se había dirigido a él: "Para siempre es mucho tiempo, ¿y si un día dejas de sentirme azul?"

La niña sonrió y lo tomó de la mano. Su mundo se volvió cian y el tiempo, relativo. 

14 de marzo

Azul

Me levante sabiendo que ese sería el último día de tu existencia.

Como si fueras un prisionero a punto de ser ejecutado.

Tus horas estaban contadas, y todos lo sabíamos. Incluyendo tu.

O quizás no, quizás ya estabas ajeno a todos los traumas y dramas existenciales de la vida.

La vida… esa que ya entre suspiros agonizantes se te escurría.

La noche antes había sido una de las mas crueles y tristes. Se me había otorgado la  tarea de escribir un comunicado de prensa, anunciando tu partida. Sabia de la intensidad de mis sentimientos. Sabia como reaccionaria a ese momento cuando eventualmente sucediera. Así que opte por una solución practica para cumplir con la propuesta:

Escribiría el comunicado mientras aun estuvieses vivo. Quizás con la esperanza de que quedara archivado. Quizás con la esperanza de que te convirtieras en un segundo Lazaro.

 “El reconocido productor artístico Frank Prenda de 66 años de edad, falleció hoy _________ de 2005, a las _____ de la _______ tras una larga lucha contra el cáncer linfático que llevaba padeciendo desde hacían años.

Actor, escritor, compositor, camarógrafo, empresario. Mujeriego, héroe y villano. Pobretón, mendigo, rico y cuasi millonario, Prenda fue el primero en fundar un centro de capacitación artística y técnica en la Isla del Encanto

En sus últimos años se dedico  a promover diversas agrupaciones artísticas de la isla, aunque no con el éxito esperado. Casado en dos ocasiones y divorciado en múltiples, le sobrevive un ejército de hijos, y nietos”

 

Voy de camino a esa casa que se ha convertido en tu puerto de transición. Voy mirando el cielo azul, límpido, sin una sola nube. Esos cielos que solo se ven en nuestra isla durante el mes de marzo.

 

Y me voy preguntando…

 “Estarás al tanto?...Estarás al tanto de que estas viviendo el ultimo día de tu vida?”

Pero vuelvo a pensar que no. Pienso que cuando se tiene los ojos ya grises, cristalizados, con la mirada perdida en el limbo; no se puede estar al tanto de mucho.

Mi esposa me mira mientras conduce. Me mira con tristeza, se que trata de comprender mi dolor. Pero no se lo imagina. Prefiero que ni lo intente  Nos detenemos en un Dunkin Donuts. Ella sabe que me encantan las donas glaseadas y trata de subirme la moral con una.

 

Miro a la gente a mi alrededor. Todos viven su vida. Todos inmersos en su rutina.

Mientras tu estás viviendo tu ultimo día, ellos como si nada. El mundo sigue su tiempo. Ajeno.

Todo el mundo siempre piensa que le quedan cien mil días.

 

La tarde anterior te dije lo mucho que te amaba, te dije que siempre te amaría, y que te haría sentir orgulloso de mi. Te mencione que aunque en la niñez  me dejabas plantado en los días especiales, en la adolescencia te luciste.

Me diste lo mejor de ti.

Te convertiste en mi mejor amigo.

Quizás porque ya te dabas cuenta que éramos idénticos. Entre todo ese ejercito de hijos habías encontrado a un clon, y creo que eso te preocupaba mucho.

También te dije que aunque te amaba y admiraba, había aprendido de tus errores y que daría el máximo de mi para que la historia no se repita. Te agarre la mano izquierda y te pedí que me la apretaras si me estabas escuchando. Me la apretaste…

vi una lagrima tuya recorrer tu cara.

 

Voy llegando a esa casa donde todo se acaba.

Donde en breve tu vida, se apagara.

Y voy viendo el cielo azul, infinito, perderse entre las montanas.

Y voy pensando que hacia el te diriges.

Que lo recorrerás hasta llegar al espacio.

Y voy recordando, que al igual que yo, los días azules límpidos son tus favoritos.

Voy pensando que te vas en un día hermoso.

Un día donde la muerte no podría tener cabida.

 

Voy pensando que llegaste un 14 de junio.

Voy pensando que te vas un 14 de marzo.

 

 

En la Ciudad de Nueva York.

El 1 de Octubre de 2010.

Azul

Estoy parado en una roca, en medio de un mar calmo. Llevo años viviendo en el peñasco, isla diminuta que representa mi vida. Las borrascas son constantes. De noche, los nubarrones ocultan luna y estrellas. La oscuridad cubre con un velo negro todo el ámbito que me rodea. Los días suelen ser grises. La constantes ventiscas arremolinan nubes bajas y amenazantes en torno a la peña y las marejadas saturan de agua salada todo mi entorno.

Hoy es un día especial. Las trombas se han alejado. Las nubes se retiraron por completo. El amanecer anuncia un día radiante. Natura me regala de vez en cuando un descanso como el anunciado ahora.

La línea del horizonte que elegí ver de frente tiene una hermosa y delgada franja azul claro, que se agranda por momentos hacia arriba, perdiendo claridad en favor de un azul cada vez más profundo que a mis espaldas luce aún estrellas temblorosas ante una luz que las hará invisibles.

El mar, en absoluta clama, tiene un color azul verdoso, muy oscuro. Tal vez el azul verdoso sólo lo imagine.

De pronto una ligerísima brisa, traviesa, juguetona, alborota mi pelo. La siento acariciar mi rostro, ahora seco. Mis ensoñaciones me llevan a buscar en el horizonte una isla que me acompañe en la búsqueda de caminos que me lleven a las cumbres montañosas en las que nací y pasé mi juventud.

Giro lentamente y no atisbo tierra alguna. Regreso del ensueño y noto que la franja azul claro ha ganado todo el aire sobre mi. Ahora sí estoy seguro que el mar se ve azul, todavía azul intenso y oscuro, pero la irregularidades que sobre él causa la danzante brisa que parece aquietarse reflejan ya la caridad del cielo, y destellos celestes saltan como pececillos que salieran del agua.

Empuño el remo con que bato las aguas tormentosas desde hace tiempo, pero no me atrevo a remover la superficie de ese mar que ahora ya parece espejo, pues la brisa ha dejado de jugar. Mi piedra negra contrasta con el azul del mar y del firmamento.

¿De qué color son ahora mis sentimientos? La paz que se ha filtrado en mi espíritu durará poco. Sé que pronto se borrará el color que ahora me rodea y los vientos y las olas me obligarán a remar para no morir ahogado.

Pero hoy todo mi ser absorberá el color del cielo y del mar calmo que me cobijan bondadosos.

Nuevo tema semana 29

Una semana de tema libre un poco floja, pero creo que los textos están diversos y entretenidos, definitivamente. ¿O qué les parece a ustedes?

Para este nuevo ciclo de temas, hay que votar: Bogador había propuesto "azul" y yo propongo "espuma".

Espero comentarios para decidir.

Feliz domingo.