Posterous theme by Cory Watilo
Palabreros

Filed under: seducción y encuentros

Otoño, Central Park

Amantes

El evento no ha sido planificado, mas el Viento ha decidido no apagar las velas y la Luna se ha ocultado para dejar espacio a lo que vaya a pasar. La seducción es un arte que resulta mejor cuando la magia no es planificada. La belleza de las hojas de otoño no se ve pero se siente.

La noche se ha inundado de olores que relajan y un lago relleno de pétalos invita a los cuerpos desnudos a bañarse. La temperatura es fría mas los cuerpos han entrado en calor.

A lo lejos una guitarra crea un sonido que seduce y que se combina con los cantos de los pájaros para intensificar el ambiente idílico y surreal que crean los olores de flores de la noche, la vista del lago y la naturaleza de los cuerpos desnudos que viven en él.

Dos cuerpos una vez distantes, se atraen, la melodía de la noche los seduce y se comienzan a calentar en un lago frío que los cuerpos han calentado. Al ritmo que estos se mueven el lago hace burbujas y expele un olor que no se sabe si es de rosas, lavanda o incienso pero cautiva el bosque y hasta los pájaros desean bailar.

Los cuerpos ya no se mueven juntos ahora vuelan y crean arte en el aire, todo lo comienzan a transformar... Se pierden...

Suena el despertador. María despierta sola en la cama, pero la fantasía ha sido tan real que ella decide sentarse en el escritorio y comenzar a escribir.

¿Olvido?

Pasas frente al mismo aparador una y otra vez. Paseas sin rumbo esta tarde interminable de domingo. Tu amigo ¿sólo tu amigo? más que amigo ¿amante? no tanto, te dejó plantada. Tus pasos independientes de tu voluntad – así lo crees – te llevan a pasar frente al mismo aparador. El vidrio, perfectamente limpio, esboza tu cansada y aburrida silueta, decaída, derrotada, hundida ¡acabada!

Pensabas que lo que había con él iba a durar. Hoy no lo sabes. La tarde se alarga. La oscuridad no acaba de llegar. Pero tampoco quieres que el domingo termine. Mañana lunes … el horrible escritorio … las montones de papeles a sellar … allá, lejos, la mirada de quien te plantó … te sientes quelite, lechuga, zanahoria.

Y vuelves a pasar frente al mismo aparador ¿Cuántas veces has pasado sin querer ver lo que hay detrás del vidrio? Volteas y sólo buscas tu silueta derrotada.

Tu instinto lleva tu mano a la gran bolsa que cuelga de tu hombro. Sigues adelante ¡Que se acabe la tarde! ¡Que no termine nunca! Arrastras los pies que tercos te regresan minutos más tarde al mismo aparador.

Es fin de quincena ¿Qué vas a comer mañana? Sólo te queda efectivo para un restorancillo de comida corrida de oficinista pobre ¿La tarjeta de crédito? ¡Hace cuatro meses que no la pagas!

Y llega la segunda derrota ¿o será triunfo? Entras a la tienda frente a la que has pasado ¿cuántas veces? Y compras los zapatos que te han estado seduciendo desde que los viste de reojo. 

El Rocío que me moja

Rocio

Su nombre es Rocío y, a donde quiera que va, provoca las miradas más lujuriosas de los hombres. Rocío tiene la piel blanca como la nieve, ojos llenos de pestañas largas y expresivos. Unos labios deliciosos que bien chupar pueden y un cabello rojo como el diablo. Rocío es mujer del Caribe y su silueta la delata. Le llaman "mejor que JLO" y eso a ella, por supuesto la halaga.

Hace unas semanas Rocío comenzó a aventurarse por tierras extrañas. Un buen día decidió tomar un curso de inglés para mejorar su shakesperiano. Pensando que tomaría clases, quizás con un reverente anciano, fue a clases sin hacer muchas galas de sus encantos.

Grande fue su sorpresa cuando se percato de que su maestro, de apariencia inocente, muy bien podria ser su contemporáneo

"A ese yo me lo trago"

Rocío no me conoce. No sabe que soy miembro de una secta... La Secta de los Players. Rocío no sabe que soy miembro de jerarquía máxima. No sabe que soy una especie de Gran Maestre. Los Players somos como los masones. No hay muchos que realmente nos conozcan. Los hay de todos looks, tamaños y colores. Constantemente vemos las burdas imitaciones de los "alfa males" en todas las esquinas. Halagando, piropeando, fanfarroneando, toqueteando. Nosotros nunca fanfarroneamos, nosotros rara vez halagamos. Nosotros somos hombres con psicología de mujeres, por eso es que pescamos tanto.

" Me mira y me sonríe pero nunca hace nada" "Unos días parece interesado, otros días se ve muy alejado" " ¿Qué estará tramando?"... El eterno, trillado juego de hacerse el interesante. El eterno trillado juego del coqueteo y la seducción, tan bien utilizado por las mujeres.  Pero que cuando es utilizado en su contra, las saca de tiempo... Las sorprende. Es que, según ellas, todos los hombres son iguales, básicos, fáciles de leer. Excepto aquellos que han sido criados por mujeres. Aquellos que son trasvestis emocionales, disfrazados de hombres. El coquetear como mujer te gana mas hazañas que toda la testosterona de un gimnasio


"A ese yo me lo como" mas tarde confesaría que dijo coqueta. Sin embargo El Gran Maestre ya había diseñado su estrategia. El Gran Mastre ya su plan había cuajado.

Sólo se necesitaron par de domingos para que sucumbiera a mis encantos. Sí, soy un malvado... Y del peor grado. Me encanta hacerme el inocente, es igual de efectivo que hacerse el más delincuente.

Para cuando Rocío se dio cuenta, ya estaba besuqueándose con su profesor en las afueras de la escuela.

Para cuando Rocío se dio cuenta, ya estaba tirada en la cama, con su tanga resbalándose sobre las piernas.

"¡¿Qué tú me hiciste a mi, maldita sea?!" "¡¿Qué tú me hiciste a mi?!" Gritaba en arranques de lujuria.

¿Yo a ti?... Yo a ti no te hice nada... Y eso es lo que te encanta.

La codiciada hembra deseada se convirtió en Artemis cazadora. Tomen notas mujeriegos de pacotilla: a las mujeres también les gusta ser las que cazan. Claro que es toda una ilusión. Claro que es toda una mentira. Porque desde que te levantaste de esa silla y pude ver esa figura, me paraste mucho más que el corazón. Cuando pude adivinar que debajo de esa ropa suelta se escondia un mundo de curvas. Cuando pude adivinar que detras de tu cara de santa, había una puta, tracé mi plan macabro. 

Y tú, hasta el son de hoy, sigues pensando que fuiste tú la que me atrajo a su lado con tus puterias y halagos.

Ahora soy tu droga dominical... Y tú eres mi orbiter number one.