(Todo el mundo queda serio mirándolo, De Laureano se abochorna)
ALFREDO DE LAUREANO (Tratando de remediar el bochorno)
No, de hecho se hace lo que se tenga que hacer...
(Laureano se sienta, el ambiente es tenso)
RAYMUNDO DOMINGO (Serio)
El otro punto que quisiera discutir en agenda, son los 50 años que cumple enseñando en esta institución la generalísima profesora emérita de álgebra, geometría, trigonometría, pre cálculo, Cálculo 1, Cálculo 2 y Cálculo 3; la señora Crisantema Londono, la cual -me informa mi asesor-, está llegando justo en este momento, ¡pido un fuerte aplauso!
( Aplausos, pero nadie entra. Laureano se dirige a Bebo Camacho en susurros)
ALFREDO DE LAUREANO (En susurros)
Dijo asesor, pero yo no vi a nadie entrar y hablarle
CAMACHO (En susurros)
¡Cállate, que el asesor usa sus poderes psíquicos!
(Laureano pone gesto de incredulidad. en eso se abre la puerta del faculty y aparece Crisantema Londono. Anciana de alrededor 85 años de edad, tiene gesto de dolor en su rostro, camina con bastón e, increíblemente, anda con un tanque de oxígeno a sus espaldas. Al verla, la audiencia la recibe con un aplauso, excepto Laureano que queda sorprendido con la escena. Crisantema los mira con gesto de dolor.)
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay virgen, ay virgen, qué dolor!, ¡esta artritis me está matando! ¡Ay virgen, mis triglicéridos!
(Raymundo Domingo se pone de pie y hace gesto de saludo militar)
RAYMUNDO DOMINGO
!Mi generalísima, la estábamos esperando!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay, Raymundo! ¡Deja la tontería esa de los rangos militares, que esto no es una military academy. ¡Ay virgen, qué dolor... me duelen los riñones!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Precisamente le comunicaba al directorio que estaremos celebrando este año la gran fiesta institucional, con motivos de su aniversario 50 de enseñanza en la EPN. ¡Este año será uno de fiestas ya que usted será la gran homenajeada!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay mijo, ni se molesten tanto, que yo creo que yo de este fin de semana no paso! Me diagnosticaron ayer una insuficiencia cardiaca, y fallo crónico en el pulmón izquierdo, ahora tengo que andar con este tanque de oxígeno de arriba para abajo.
(Laureano mira sorprendido la escena, luego se dirige a Bebo Camacho)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Pobre señora!, debería estar retirada, ¡por su salud no debería andar así expuesta!
BEBO CAMACHO (Riéndose)
Ja, ja, ja mijo, deja que conozcas a la momia, ¡ésa trae todos los días un achaque distinto!... ¡En mayo andaba con un peluquín y decía que estaba calva porque le estaban dando quimioterapia pa'l cáncer!..! ¡Y mírala ahora, con sus tres greñas paradas y sin nada de cáncer!... ¡Nosotros le seguimos la corriente!... ¡Ahora, ni se te ocurra sacar una calculadora delante de ella porque te la destroza con su bastón! Ella es de la vieja escuela
(De vuelta la acción a Raymundo Domingo y a Crisantema Londono)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Doña Crisantema usted no debe temer nada, mi asesor me informa que usted vivirá más de cien años!
CRISANTEMA LONDONO
!Uy santo Dios! Deja eso que yo estoy loca por morirme! ¡Yo ya estoy con una pata en el horno desde hace tiempo!... ¡Anoche mismo llamé a mi hijo a Connecticut para que hiciera los arreglos en el crematorio, porque yo quiero que a mí me cremen!... ¡Mi cuerpo no va a ser carne para gusanos! ¡Uy no, deja eso! ¡Y qué vivir cien años si yo estoy loca ya por morirme!
RAYMUNDO DOMINGO (Entusiasmado)
¡Pues me place en informarle que mi asesor me dice que usted esta aún en el segundo acto de su vida!
CRISANTEMA LONDONO
¡Ay virgen! Raymundo, tú y tu asesor del demonio, ¡mira que eso de vivir cien años es un castigo de Dios!...(Notando a Laureano en la reunión) ¡Ay Santísima Trinidad pero, ¿qué veo? ¡Si tenemos a un nuevo miembro! ¡Ay Jesús, si es un niñito! ¡Tú no sabes en la olla de grillos que te has metido!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Sí, es el profesor cabo de Drama, Artes plasticás, Dibujo, Música, Biología, Química, Economía Doméstica y Artes Manuales, Profesor guarnición para el salón base 3a700 el señor Alfredo De Laureano!
(Alfredo de Laureano se pone de pie)
ALFREDO DE LAUREANO (Tímido)
!Mucho gusto senora... (Pensándolo) Crisálida Logrono, un placer conocer a alguien...
CRISANTEMA LONDONO (Interrumpiendo y alterada)
¿Cómo tu me dijiste a mi?... ¿Crisálida?.. ¿Logrono?... Crisantema Londono que es distinto y no se escribe igual... ¡¿tu sabes que son las crisálidas!?
ALFREDO DE LAUREANO (Rápido e improvisando)
¡Perdone! Es que usted es tan hermosa, que me recordó a una crisálida camino a convertirse en una preciosa mariposa
(El directorio reacciona sorprendido, pero Crisantema se sonroja y se siente halagada)
CRISANTEMA LONDONO (Halagada y sonriendo)
¡Ay Dios, eso es lo más lindo que me han dicho en mis casi nueve décadas!... ¡Mucho gusto de conocerle, joven galán!
(Crisantema le extiende la mano como para que De Laureano se la bese, pero éste, increíblemente- se queda pasmado sin saber que hacer. Un silencio incómodo llena la sala. Finalmente De Laureano le da un fuerte apretón de manos)
ALFREDO DE LAUREANO
!El placer es mio, señora..!
(El apretón de manos es interrumpido por un desgarrador alarido de dolor de Crisantema Londono)
CRISANTEMA LONDONO
¡Arghhhhhhhh Jesúuuuus, mis huesos!
(De Laureano se asusta y le retira la mano, Crisantema le pega con el bastón. Raymundo interviene asustado)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Generalisima! ¿Se encuentra usted bien?
CRISANTEMA LONDONO (Con dolor y coraje)
¡Maldita sea, mis huesos!...¡Yo que, además de artritis tengo osteoporosis! (Al retorcerce del dolor, el tanque de oxígeno se cae y se le desconecta) ¡Ay me muero! (Rápidamente Raymundo se lanza al piso a conectar el tanque) ¡Ay Cristo, llévame, me quiero morir, llévame!
(De Laureno mira la escena aterrorizado. Raymundo Domingo lo mira con ojos endiablados. Laureano mira a los demás profesores, quienes a su vez lo miran con furia. De momento el grupo comienza a gritar al unísono: )
TODOS
¡Justicia! ¡Justicia! ¡Justicia!
(El grupo continúa gritando "justicia", Raymundo Domingo queda mirando fijamente a De Laureano quien está en estado de shock)
RAYMUNDO DOMINGO (Con tono solemne)
¡Señor De Laureano, desde su arribo a la institución, usted ha demostrado un flagrante menosprecio a las normas, tradiciones, y cultura que rigen nuestra organización!... A pesar de que me considero un ser ecuánime y a pesar de que usted tiene a su favor el hecho de ser lo que, en el lenguaje coloquial y pueblerino, se conoce como"rookie", una afrenta de esta naturaleza no puede ser obviada! ¡Si me dejara llevar por mis emociones, usted sería expulsado de nuestro conglomerado inmediatamente, sin posibilidad alguna de encontrar empleo el resto de su vida! Sin embargo, como soy un ser justo y templado, yo lo condeno a usted al ejercicio de 250 lagartijas a efectuarse rítmica e inmediatamente. Ahora mismo y aquí mismo, frente a esta turba desesperada que clama justicia enardecida!
ALFREDO DE LAUREANO (Con miedo)
¿Lagartijas?... Pero ¿qué son lagartijas?
RAYMUNDO DOMINGO (Con coraje)
¡Push ups, señor De Laureano... Push ups!
(La turba sigue gritando enardecida, De Laureano los mira)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Esto tiene que ser una broma, no puede ser que esto esté pasando, esto es absurdo, esto es surreal, esto parece sacado de un black comedy barato!
(Raymundo Domingo lo agarra por el cuello violentamente)
RAYMUNDO DOMINGO (Con coraje y amenazante)
¡Señor De Laureano!... ¿Tengo cara de estar bromeando?... ¿Tiene esto cara de ser un black comedy barato?... ¡Arrodíllese ahora mismo y comience a purgar su pena!... ¡Mire que esto no es ficción... no es fantasía... es la vida en carne propia!
(De Laureano se arrodilla, mientras la turba clama justicia. De Laureano comienza a hacer los push ups pero de la manera tradicional. Raymundo lo detiene y lo agarra por el pelo)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Así no, De Laureano!... ¡Así!
(Raymundo comienza hacer push ups rítmicamente bajando, aplaudiendo en el aire mientras sube y luego bajando)
RAYMUNDO DOMINGO
¡Su turno!
(De Laureano aterrorizado comienza a efectuar el ejercicio!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Uno... dos... tres!
(Al conteo se une la turba. De Laureano continúa haciendo ejercicios. Doña Crisantema, ya recuperada, se baja a decirle algo, esta acción la hace lentamente)
CRISANTEMA LONDONO
¡Te lo dije!... ¡Te has metido en la olla de grillos!... ¡Y ay de ti si usas alguna vez calculadora en esta institución!... ¡Ni para sacar promedios!
(De Laureano continúa con sus ejercicios con mucho esfuerzo y fatiga. Sylvia Marxuach se acerca)
SYLVIA MARXUACH
¿Qué clase de actor preararado no ha hecho Shakespeare?.. ¿Qué clase de actor está en tan pobre condición física!... ¡Un mediocre de seguro!
RAYMUNDO DOMINGO
¡Ventidós, ventitrés, venticuatro!
(De Laureano continúa haciendo sus ejercicios. Bebo Camacho se acerca)
BEBO CAMACHO
Papi, esto es como el sadomasoquismo, ¡aquí se sufre pero se goza!, ¡Deja que tú veas a las yegüitas en primavera!
(De Laureano continúa, extenuado, haciendo sus ejercicios. Olga Varoni se le acerca)
OLGA VARONI
¡La próxima vez que te atrevas a insinuar que soy lesbiana, te juro que te parto el alma en dos, como Sylvina en "La Cárcel de tus Ovarios"!
(De Laureano continúa, casi a punto de fallecer. Raymundo Domingo se baja a decirle algo)
RAYMUNDO DOMINGO
Mi asesor me dice, que vas a estar aquí mucho tiempo... Pero que también vas a sufrir mucho... ¡mucho!... ¡Cuarenta y cinco, cuarenta y seis!
(De Laureano continúa haciendo sus ejercicios)
ALFREDO DE LAUREANO
¡Esto es temporal, yo ya mismo me marcho a New York... Esto es temporal!
(La turba continúa el conteo de los ejercicios, De Laureano continúa)
FIN.