¡Ya supéralo! (trauma que viene al caso).
Hubiera deseado tener de esos padres que les buscan mil actividades a sus hijos por las tardes después de clases. A mí eso jamás me pasó, salía de la escuela y me llevaban a mi casa todos los días. Mi vida era hacer la tarea y sacarme dieces, eso me gustaba porque claro, no tenía ninguna otra actividad emocionante con la cual cumplir. Sí, cumplir.
Después de terminar la tarea, el tiempo al parecer era totalmente mío, hacía cosas rarísimas, como observar mi reflejo en algún espejo hasta drogarme de espanto. Todo pierde razón cuando uno se mira por más de media hora al espejo, después todo comienza a descomponerse.
No siempre tenía con quien jugar, la mayoría del tiempo jugaba yo sola. Jugaba con mis barbies, y pasaba tanto tiempo con ellas que hasta las volví novias. Hacía "programas de radio", grababa mi voz en un cassette, después lo reproducía una y otra vez y en eso se me podía ir toda una tarde entera. Jugaba "resorte", lo amarraba a dos sillas y me ponía a saltar hasta que alguna silla se cayera y entonces me enojaba y cambiaba de juego. Jugaba a las escondidillas. Los "juegos" era interminables, y a pesar de que tenía imaginación para hacer lo que quisiera, de vez en cuando anhelaba poder pelear con alguien. Después por eso me volví fan de los libros y toda esa historia más dark.
Odiaba que llegaran las vacaciones porque ese sentimiento de malestar se multiplicaba por cuatro, pues de niño los días son infinitos. Después las cosas cambiaron un poco cuando fui adolescente, y entonces tuve novios y conocí mucha gente y puedo decir entonces que me destrampé.
Escogí la carrera que estudié en la fila de las inscripciones al área. Yo no sabía nada de mí, a pesar de haber pasado casi toda mi infancia conmigo. Jamás hubo un intento por encaminarme para desarrollar algún talento en mis tiempos libres, y no es que le eche la culpa a nadie, pero sí, pero no. Ahora creo que tengo un poquito de todos los talentos y de todos no hago uno. O tal vez jamás he tenido nada de eso y sólo me justifico. ¡Ptrrr!.
Hoy que soy adulta el tiempo no me alcanza, quiero hacer todo y los días son diminutos, supongo que es porque cada vez los conozco más. Quisiera tener de nuevo esas tardes infinitas para poder estirar con las manos lo que toco y alcanzar la vida de repente por algún huequito, con la garra de ahora pero con la espontaneidad de antes, qué sé yo. (Como esas niñas que ahora son exitosas bailarinas de hawaiano porque todas las tardes iban a sus clases de 6).
*
Y cuando me quejo de cosas como estás tipo "es que el tiempo no me alcanza" y blá, blá, solo pienso en esto que bien dijo Bukowski:
AIRE Y LUZ Y TIEMPO Y ESPACIO
"sabes, yo tenia una familia, un trabajo, algo
siempre estaba
en el medio
pero ahora
vendí mi casa, encontré este
lugar, un estudio amplio, deberías ver el espacio y
la LUZ,
por primera vez en mi vida voy a tener un lugar
y el tiempo para
CREAR"
NO, NENE, si vas a crear
vas a crear trabajando
16 horas por día en una mina de carbón
o
vas a crear en una piecita con 3 chicos
mientras estas
desocupado,
vas a crear aunque te falte parte de tu mente y de
tu cuerpo,
vas a crear ciego
mutilado
loco,
vas a crear con un gato trepando por tu
espalda mientras
la ciudad entera tiembla en terremotos, bombardeos,
inundaciones y fuego.
nene, aire y luz y tiempo y espacio
no tienen nada que ver con esto
y no crean nada,
excepto quizás una vida mas larga para encontrar
nuevas excusas.
Charles Bukowski
Fluoxetina