Posterous theme by Cory Watilo
Palabreros

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Café

Paper-coffee-cup
Una copa fría de cartón nos espera,
mientras tú y yo compartimos
le peleamos al sueño con miradas seductoras.

Esa copa solitaria nos despierta,
sostiene el deseo de poder mirarnos.

Andamos con manos frías
y corazones calientes.
Probando de la misma copa
un café caliente sin azúcar.

Endulzar la noche no hace falta
la dulzura, la pondremos tú y yo.

Cada sorbo es una anticipación al deseo.
Deseo tomar un poco de ese nectar
y en cada sorbo probar de tu saliva.

Eres algo nuevo, mas
disfruto de la seducción
de probar un poco de ti.

Mis manos estan frías
y mi corazón esta caliente.
Deseo vaciar la taza
y echarte en mi copa.

Esta noche tú serás mi café
te bebere sin azucar.
Bien, bien, bien, bien, bien, bien...
Porque tu me sabes dulce.

Eres ese café con el que quiero bañarme...
Quiero sentirte en mi y oler tu aroma.

Te siento en la distancia,
veo tu aroma
y se que hoy quiero
saciarme de ti.

Dame de tu nectar,
dame de tu boca,
dame de tus besos,
dame tu café.

Te conozco hace tiempo

Desde que era un crío conozco tu aroma. Con él invadías la cocina, el comedor, llegabas al cuarto donde dormía con mi madre, aunque cuando te hacías presente ella ya se había ido. Creo recordar que yo bajaba con trabajo de la cama, mucho más alta que yo, así me parecía, y con pasos recién aprendidos buscaba a mi madre que estaba en la cocina poniéndote en la taza. No me permitía probarte, “te quemas” decía invariablemente.

Sin embargo ahora que te hablo descubro que no te conozco del todo, pero sí estoy seguro que eres un conquistador. Algo he oído de tu lugar de nacimiento: Arabia o el África, aunque más bien creo que es la segunda. A Turquía la conquistaste hace mucho, aunque en las pocas lecturas que he hecho sobre ella no aparezcas; o simplemente no te vi estando tú presente. Tampoco sé bien cuando conquistaste Europa. Ahora la tienes dominada. Según algunas estadísticas Alemania es el país que más te consume en todo el mundo, aunque la fama de ser quienes más te beben la tengan los franceses y holandeses.

Supongo que a chinos, japones e indostanos y a los habitantes de las numerosas islas del Índico y Pacífico también los conquistaste.

Acá, a nuestro lado, llegaste a finales del siglo XIX. Entraste por Brasil. Con métodos más nobles que los viejos españoles que llegaron matando conquistaste Colombia, caminaste hacia el norte, entrase a Venezuela, Panamá, Honduras, El Salvador y te has desarrollado muy a gusto en Costa Rica y al sur y en las costas de este México nuestro. Nos conquistaste en forma diferente que a la ya anciana Europa, no como bebida, sino como ser vivo, bajito, no más de un metro con cincuenta o setenta centímetros, según te he visto. Viviste a la sombra mucho tiempo hasta que nuevamente Brasil logró que soportaras el sol en algunas de tus variedades.

Mientras tanto vinieron los suizos o los norteamericanos, estadounidenses o como se quieran autonombrar, aunque aquí muchos los sigamos llamando gringos para que no haya confusiones, quede claro que a veces lo hacemos sin afán de ofender, como ahora. Vinieron pues algunos “sabios” que te lograron hacer polvo y utilizando tus dotes de gran conquistador se lanzaron a conquistar ellos, no tú, el mercado mundial. Sorprendieron a muchos que aceptaron el adulterio (perdón, quise decir adulteración), pero estás regresando como bebida a una nueva conquista. Ahora eres tú quien te has montado en los métodos de aquellos que conquistaron primero la costa norte del Atlántico, luego compraron y robaron terrenos inmensos hacia el sur y por fin, pistola en mano, subidos en los ferrocarriles, a lomo de caballo o en carretas de mulas conquistaron todo lo que les quedaba al oeste, hasta que el Pacífico los detuvo.

Y apareces nuevamente como bebida auténtica en numerosos establecimientos que hace veinte años no existían, que crecen como hongos y frecuentan los jóvenes, aunque no sólo ellos. Y vuelves a conquistar los paladares y despiertas las mentes. No te preocupa que otros hagan negocio. Regresa tu aroma a perfumar el aire y ahora, ya con paso firme, lo persigo en la calle y te tomo sentado frente a la mujer que quiero conquistar, a la que muchas veces le digo “cuidado, no te vaya a quemar”.

¡Bendito seas! Tu aroma me seguirá persiguiendo durante mucho tiempo todavía.

Coffee

Coffee

Give me some coffee baby.

Give me some coffee to give you my best.

 Some of my hyperactive love…

That you can’t find anywhere else.

In the morning…

 In the afternoon…

 I just need your coffee to make me feel on the moon.

I don’t need Starbucks.

I don’t need Juan Valdez.

I just need the coffee that you give me in the bed.

Caffeine is your nature.

Mine is the milk.

I will pour some of it over your hips and legs.

Give me some coffee baby.

Give me your best.

Let’s boil the water…

Let’s drink what matters…

And let’s forget about the rest.